REAL PATRONATO DE GUADALUPE
El rey Alfonso XI, después de la victoria del Salado, regresa al santuario de Nuestra Señora de Guadalupe para ofrecerle presentes en agradecimiento por haberles honrado con su protección. Poco después expide un Real Privilegio, el 25 de Diciembre de 1340,
El año 1348, ya con el segundo prior don Toribio Fernández de Mena, el rey le concede otro gran favor consistente en el señorío civil sobre la puebla de Guadalupe.
De esta forma la puebla deja su condición de realengo y es sometida a la autoridad eclesiástica y civil del prior.
Siempre fue Parada de Reyes, muchos hablaron de él como su Paraiso. Un verdadero palacio con estancias, jardines... y todo decorado con primor.
ventanas mudéjares de la Hospederia Real
Vista del exterior del templo de la basilica desde el claustro mudéjar
Escudo del monasterio
ofreciendo dos gracias especiales; el Priorato secular, pidiendo que sea instituido canónicamente, y el Patronato Real, solicitando el reconocimiento del mismo por la autoridad diocesana.