LEYENDA
La leyenda tomó forma o la imagen hizo la leyenda, así nació el mito.
El espíritu mariano de las españas de todos los tiempos se refundió en Santa María de Guadalupe.
Las culturas Hispanas de todo el mundo la eligieron como centro de devoción y peregrinación.
Su origen podría remontarse a finales del siglo XIII o principios del XIV, durante la Reconquista cuando es descubierta la imagen. La historia de este encuentro está protagonizada por un sencillo vaquero quién buscando uno de sus animales que se había perdido, llegó hasta el río Guadalupe donde lo encontró muerto. Cuando quiso aprovechar la piel y dibujó una cruz con el cuchillo para arrancarla, se le apareció María que le avisó de la presencia de su imagen enterrada en ese mismo lugar.
Después de esto la vaca resucitó y el vaquero volvió a su tierra donde dio la noticia a los clérigos, que no le creyeron. Al llegar a su casa se encontró con su hijo muerto, encomendó su pena a la Señora y entonces su hijo resucitó. Esto persuadió a los clérigos sobre la veracidad de la aparición. Junto con el pastor, los clérigos llegaron al lugar indicado y excavaron hasta encontrar la imagen, dicen que construyeron allí una ermita y recibieron a la virgen con el nombre de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe.